Por Oralia Torres

El nuevo documental de Valentina Leduc inicia con una utopía: es 2050, y se han recuperado las tierras, el agua, y los bosques nativos. El medio ambiente está en un proceso de recuperación ecológico. Las personas están en armonía con las demás, cada uno tiene lo que le corresponde y todo va mejorando. Después, regresa en el tiempo al 2020 para observar cómo fue el inicio del camino.
Filmada en México, España y Alemania, y con diálogos en español, tzeltal, inglés, gallego y alemán, la película se centra en el impacto a largo plazo del movimiento zapatista, iniciado en 1994, y su influencia en otras partes del mundo. Con entrevistas a diferentes colectivos y activistas, se observan propuestas de convivencia y acción directa: en Chiapas, se presentan los resultados del Caracol Zapatista mientras que en Puebla se comparten las protestas de los Pueblos Unidos de la Región Cholulteca en contra de la empresa Bonafont, enfocada en explotar los mantos freáticos y que dejó a las comunidades cercanas sin agua. En Galicia (España), conocemos a una brigada dedicada a recuperar el bosque nativo de los árboles de eucalipto, plantados durante la dictadura
franquista, mientras que en Lützerath (Alemania), se inició una comuna para proteger la región y detener el avance de la empresa minera RWE. Se presentan los retos de las tres iniciativas, sus limitaciones y enfrentamientos con los gobiernos estatales.
Con un buen ritmo y narración efectiva, Los sueños que compartimos logra plantear la semilla de esperanza en las audiencias, compartiendo sus sueños de organización comunitaria, resistencias locales y globales, y redes de apoyo internacionales. Para tener un mejor futuro, necesitamos creer en utopías y actuar para esperar hacerlas realidad.
Los sueños que compartimos es parte de la programación de Ambulante 2025.
