Crítica de «Palestina baila»: La danza como resistencia

Por Oralia Torres

Imagen de archivo en sepia
Palestina baila. Still

Tras el éxito de la ganadora del Óscar No Other Land, con estreno limitado en México a inicios del año, llega el cortometraje documental Palestina baila, de Lamees Almakkawy, una exploración sobre la preservación de archivos fotográficos y fílmicos y la danza como actos de resistencia ante la ocupación colonialista.

La película comienza con una impresión de pantalla en donde la directora rastrea “dabke palestino” en los principales buscadores de archivos digitales, revelando que hay muy poca o nula información sobre ellos. El dabke es un tipo de baile popular en Medio Oriente, considerada la danza folclórica de Palestina, caracterizada por pasos, zapateados y saltos realizados en semicírculo que; en 2023, fue inscrita en la lista representativa del Patrimonio Cultural Inmaterial de la Humanidad por la Organización de las Naciones Unidas para la Educación, la Ciencia y la Cultura (UNESCO). De esta manera, plantea la pregunta sobre la relevancia de distintas expresiones artísticas al no poderse encontrar fácilmente en internet.

Es a través de su propio archivo físico que Almakkwawy reflexiona sobre crecer y vivir en un territorio ocupado, cómo surge el dabke, sus orígenes y relación con el cultivo de las tierras, su evolución y el rol crucial de la música y baile para mantener a sus comunidades. A través de su archivo fotográfico y audiovisual, nos comparte que lo que es esta danza.

Palestina baila. Still de Ambulante

En particular, resuena el diálogo en off “en nuestra lucha contra la ocupación, las personas olvidan que somos humanos”, pronunciado entre dos clips de bailes: uno individual, con un hombre que baila frente a proyecciones de fotografías de archivo, y uno grupal, en el que varios hombres bailan en círculo en un evento. A lo largo del documental, tanto la voz en off de Almakkwawy como diferentes bailarines comparten la importancia del dabke y su interpretación: como las personas palestinas no se pueden mover libremente a través de su país ocupado, el dabke se vuelve una manera de reconectar con su pasado y su identidad, además de contar historias a través de los movimientos. Estas reflexiones caen con fuerza, como zapato hacia el suelo durante el baile, en especial porque, para muchas personas, las primeras imágenes que vieron de personas palestinas fueron en el contexto genocida de la última invasión, iniciada en octubre del 2023. El baile y los cantos registrados en este documental son archivo vivo que reafirma la identidad cultural, en donde la alegría y sentimiento de comunidad compartido al bailar son acciones de resistencia. De esta forma, la obra de Almakkwawy aporta a la preservación audiovisual del dabke, de manera que se pueda visualizar con mayor facilidad alrededor del mundo. 

Hipnótica, empática y con un gran uso de fotografías y videos antiguos, así como grabaciones del dabke en diferentes espacios —incluyendo un escenario solo para nosotras— , Palestina baila presenta la importancia emocional de los objetos y tradiciones inmateriales de las comunidades palestinas, mientras sostiene, con cada paso, que bailar es resistir.

Palestina baila es parte de la programación de Ambulante 2025.

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