Ambulante cumple 20 años: Conoce la programación de Resistencias

Por Astrid García Oseguera

El cine de no-ficción encontró un hogar como ninguno con la creación del festival itinerante Ambulante hace 20 años, que da la vuelta a la República Mexicana (y algunas latitudes del continente americano). Esta primavera se cumplirán dos décadas de su nacimiento, de desmenuzar la realidad y el arte desde múltiples ópticas que describen, analizan, revelan, critican y aprecian aristas de la sociedad.

Ahora, en la edición 2025, el festival presenta en su sección Resistencias una selección que ahonda en las formas de creación fílmica, los derechos civiles, el crimen, las luchas por la justicia y mucho más. Te contamos sobre la programación que podrás ver del 3 al 12 de abril en las siguientes sedes Ciudad de México (3 al 10 de abril); Baja California (8 al 19 de mayo); Querétaro (2 al 12 de mayo); Veracruz (8 al 19 de mayo); y Yucatán (15 al 26 de mayo).

Resistencias: sobre memoria, defensa y lucha social en Ambulante 20

Salón de baile. Cortesía Ambulante

En congruencia con la idea de que el cine tiene la capacidad de transformar y tender puentes, Ambulante presenta en su aniversario 20 esta selección de documentales que hacen visibles las historias de lucha y defensa de territorios, identidades y derechos.

“La sección Resistencias se despliega como un variado conjunto de formaciones colectivas, individuales y familiares que actúan a diferentes escalas en defensa del territorio, la afirmación de la vida y frente a las complejidades de la organización política. Estas resistencias, surgidas desde la disidencia y la cotidianidad, configuran otras vidas posibles y motivan movilizaciones con estrategias diversas”, señala el equipo de programación del festival.

Dentro de los siete documentales de esta sección, podremos encontrar aspectos como la lucha activista en Acción directa (Francia, Alemania, Corea del Sur), de Guillaume Cailleau y Ben Russell, donde se retrata la travesía de una comunidad rural en contra de la gentrificación, y en Yintah (Canadá), de Jennifer Wickham, Brenda Michell y Michael Toledano, sobre la lucha de la nación Wet’suwet’en contra los abusos del Gobierno canadiense en su territorio. 

Fotograma de la película Kamay en el que una mujer camina de perfil con un paisaje helado.
Kamay. Cortesía Ambulante

Asimismo, se da luz a la resistencia social, como la que va en contra de líderes político-religiosos en Brasil en Apocalipsis en los trópicos (Brasil, Dinamarca y Estados Unidos), de Petra Costa o en Salón de baile, de Vitã y Juru, que se adentran en la subcultura cultura ballroom y la comunidad LGBTQI+.

Además de una selección de películas que dan luz a las luchas personales contra el sistema y la injusticia con las sensibles Kamay (Afganistán, Bélgica, Francia y Alemania), de Ilyas Yourish y Shahrokh Bikaran, donde una familia busca la verdad detrás de la muerte de su de su hija en Kabul; Mi mundo robado, de Farahnaz Sharifi (Alemania e Irán), pieza autobiográfica sobre la migración forzada de la directora y la potente memoria resguardada en películas de 8mm, y Una sombra oscilante (Chile, Argentina y Francia), de Celeste Rojas Mugica, donde un padre comparte con su hija imágenes y fotografías que se convierten un acto de resistencia.

Fachada de un edificio con un espectacular en el que se ve la bandera de Estados Unidos en llamas ante una multitud.
Mi mundo robado. Cortesía Ambulante

Intersecciones: la relación con el cuerpo, el medio ambiente y la mente

Siete películas forman parte de la programación de Intersecciones en la edición 20 de Ambulante, donde el cine de no-ficción ahonda en el sexo y la virtualidad con la autoreferencial Diario de mi Sextorsión (España), de Patricia Franquesa; en el racismo y su relación con aspectos ecoambientales en El árbol de la autenticidad (Bélgica, República y Democrática del Congo), de Sammy Baloji; en el humor dentro del true-crime con La máquina de escribir y otras fuentes de problemas (Francia), de Nicolas Philibert; la conexión humana con el arte cinematográfico en La vida a oscuras (Argentina), de Enrique Bellande; la inspiración y su vínculo con la noche en Parque (Taiwán), de Yo-Hen So, y en la relación del cuerpo con el planeta con la película Vinagre de sidra de manzana (Bélgica y Países Bajos), que resalta la historia personal de su directora, Sofie Benoot.

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